Dispuesta a romper todo salí como una tromba a las 5 de la tarde.
Había dejado cargando el teléfono toda la noche y otra vez no marcaba carga completa, ahí recordé todos los detalles de funcionamiento que no se habían resuelto después de enviarlo al servicio técnico la semana pasada. No los dejé pasar por distraída, sino porque ya no tenía más ganas de pelear. Solo quería poder usar el teléfono de una vez por todas.
Hoy, ya de vacaciones, mis energías belicosas se encuentran felizmente renovadas.
Antes de salir, tipeé e imprimí por duplicado la carta de intimación sugerida por Defensa del Consumidor, exigiendo el aparato nuevo por el que yo pagué, bajo apercibimiento de denunciarlos ante esta entidad.
Bolso, caja, cargador, cochecito, manual, abrigo, niñita, colectivo.
Llego, me atienden rápido, cuento mis peripecias de estos últimos veintipico de días, -Todo esto lo debés estar leyendo en la pantalla de tu computadora- le digo. -Exijo una solución aceptable, me niego a que un teléfono que pagué por nuevo vuelva a pasar por las manos del servicio técnico. No quiero más vueltas.
Se va. Vuelve. Dice: -Le ofrecemos cambiar el teléfono por el xxxx, es el único que tiene características similares.
Ustedes dirán -¿para tanto?-, si supieran mi nivel de tensión, en finales de bimestre, al sentir que había gastado $220 en basura, entenderían.
Yo quería el mismo teléfono, pero ante mi respuesta la chica sonrió socarrona, me dijo que era una porquería, creo que hasta soy literal. -Si te llevás ese, en menos de 1 mes te tenemos por acá de vuelta...
-¡Cuack...!
El tiempo que perdí en reclamos y discusiones, la mala sangre, la guita que gasté en idas y vueltas; no me la devolvió nadie.
Fín de la historia (al menos eso espero).
→Estudiar bien el producto antes de comprar.
→No comprar de apuro.
→Comprar en el local de la marca si es posible.
Fravega, garbarino y similares no son confiables.
Vale la pena, aunque resulte engorroso.
→Si nos dejamos pasar, esta gente va a ser cada vez más abusiva.
De hecho, son así porque nos hemos dejado pasar demasiado.
→El sony ericsson z310a es una porquería.
→Aporte su propia recomendación...
Elije tu propia aventura.
De vuelta, decidí resarcir a la víctima más grande de mis momentos de tensión, la enana. Lo más hermoso y real que tengo cuando salgo de estar sumergida en este mar de mierda y consumo (al que, lamentablemente, me la llevo bastante seguido).
Ya había estado jugando en el local con la hijita de otra mártir de movistar, que esperó que la atiendan durante 1 hora.
Cansada, se durmió. Volvimos caminando 24 cuadras hasta casa, respirando el airecito húmedo de la tarde anochecida.
Mamá estaba más tranquila. Vamos a ver cuánto le dura...
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